Conseguimos la permanencia en la máxima categoría nacional, el Juvenil jugará un año más en División de Honor

Realmente nos quedamos sin palabras para contar la temporada que ha hecho este grupo.

 

Después de haber quedado en la parte alta de la clasificación en su primer año en la máxima categoría Juvenil, suspendida por el Covid, comenzábamos a planificar la temporada presente por el mes de Junio, el desafío era tremendo. Con tan sólo 4 jugadores de la plantilla que se mantenían, sin posibilidad de hacer pruebas, con todos los inconvenientes que ya conocemos (el único equipo que entrena en pista exterior de toda la categoría) se fue formando una plantilla amplia para afrontar nuestra segunda temporada en la categoría.

 

Para más inri, el grupo se iba a formar de una manera distinta a lo habitual, con dos subgrupos (uno formado por los equipos de Extremadura y Castilla la Mancha y otro por los equipos de Madrid), dónde se jugaría a ida y vuelta para luego los 4 primeros disputarse el título de liga con sus iguales del otro grupo y los 5 últimos la permanencia.

 

Por si alguno no conoce la categoría, en el grupo de Madrid se encontraban equipos como Inter Movistar (cantera del equipo más laureado en España), Rivas y Leganés (canteras de equipos de Segunda División Profesional), Boadilla (campeón de la categoría en muchas ocasiones) y Móstoles (cantera de un equipo de Segunda División y ganador de la categoría en los últimos 4 años), por lo que como os podéis imaginar ahora el primer grupo fue muy, muy, muy, muy duro.

 

El equipo peleó prácticamente en todos los partidos y consiguió puntos muy valiosos en pistas complicadas, poniendo contra las cuerdas a muchos de los grandes de la categoría. Finalmente terminó en 6º posición, y bajo pronóstico, se jugaría en la segunda fase la permanencia en la categoría.

 

Para este segundo grupo, dónde se jugaría a ida y vuelta contra los últimos 5 equipos del otro subgrupo se sumaba otro componente en contra, pasábamos con los puntos conseguidos en la primera vuelta, lo que hacía que los equipos que veníamos del subgrupo de Madrid partiésemos con cierta desventaja. 

 

Arrancamos el grupo 6 puntos por debajo de la permanencia y con un duelo directo en Cáceres contra el equipo que la marcaba, casi nada, primer partido, primera final. Los chicos se trajeron la victoria por 6-8 en un partido que marcó buena parte de la temporada, ya que los ánimos las semanas posteriores se relanzaron en el vestuario, se veía más cerca el objetivo.

 

Las jornadas iban pasando, los resultados acompañaban en su mayoría, no se consiguió prácticamente ninguno sin sufrir (buen ejemplo de ello, en la antepenúltima jornada visitamos Almaraz, colista y ya descendido, y hasta que quedaban 1:50 no nos pusimos por delante para ganar 2-3).

 

Con todo esto llegamos a la última jornada en una situación de ventaja, con Spinola empatado a puntos y Universidad de Cáceres 1 punto por debajo, el golaverage ganado sobre ambos eso sí. Jornada unificada de infarto la que se presentaba, venían a la cabeza los puntos perdidos en Talavera tras ir 0-4, los puntos perdidos contra Alcorcón tras ir 3-0, los puntos en casa del líder de la categoría Inter Movistar a falta de 4 minutos (1-3), pero con la confianza de que podíamos.

 

Nos había costado mucho llegar hasta aquí, y los que no lo han vivido desde dentro, no lo entenderán nunca, el simple echo de que un Colegio esté compitiendo con los mejores equipos de España es espectacular, hemos sufrido frío y viento entrenando, sesiones suspendidas por lluvia, muchas lesiones en la temporada, muchos vídeos correctivos y de scouting del rival, así que el equipo decidió salir a la pista a dejarse lo último que les quedase dentro por conseguir el objetivo, y vaya si lo hicieron. Comenzaron con un par de puntos de intensidad por encima del rival y rápidamente nos pusimos por delante, el asedio era constante, las ocasiones se sucedían y los goles iban poco a poco llegando para tranquilizar a toda la plantilla, 10-0 fue el resultado del encuentro.

 

Con la temporada ya terminada podemos decir que volveremos a representar al Colegio Obispo Perelló y a Madrid por España el próximo año.

 

Queremos dar la mayor de las enhorabuenas a los jugadores de la plantilla, al cuerpo técnico, a los jugadores del Juvenil B, Juvenil C y Cadete que han ayudado en distintos momentos de la temporada porque en el peor de los años, con los peores pronósticos y todo en contra, lo habéis vuelto a hacer, simplemente gracias.